Sobre el consumo como comida de animales atropellados

En California se aprobó recientemente una medida autorizando el consumo como comida de animales atropellados. Esta medida fue comentada posteriormente en un artículo del diario El País. A la luz de lo controvertido de esta medida, me gustaría hacer un breve apunte sobre las razones a tener en cuenta al considerar esta medida, en línea con lo que indiqué al participar en el contraste de opiniones recogido en tal artículo.

En primer lugar, es necesario comprender que hay distintas maneras de reflexionar sobre un caso así. Una es considerando únicamente los hechos inmediatos, dejando totalmente de lado el contexto en el que se dan. La otra consiste en tener en cuenta todos los efectos que puedan ener.

En cuanto a lo inmediato, es evidente que si un animal ya está muerto, y que si consumiendo su cuerpo como comida se evita que otro sufra y muera, ello supone que haya menos sufrimiento y muerte, lo que es positivo.

Sin embargo, el consumo de un animal no implica directamente que se salve la vida a otro. Si el número de animales atropellados y consumidos fuese tan alto como para tener un impacto económico apreciable, entonces podríamos sospechar que esos animales quizás estén siendo declarados como víctimas de accidentes cuando en realidad no lo sean. Esto último sería una consecuencia posible de esta medida que no implicaría, pues, evitar la muerte de animales.

Con todo, la principal consecuencia potencialmente problemática de esta medida es diferente. Consiste en que si queremos transmitir un mensaje que gran parte de la gente pueda comprender este debe ser claro. Y para difundir el respeto a los animales, la idea de que es algo positivo su consumo tras su atropello resulta confusa. Da a entender que no nos debe preocupar mucho que mueran, o que cualquier consideración que tengamos que deberles está totalmente alejada de la que les debemos a los seres humanos. Esto no contribuye a transmitir un mensaje sencillo y claro.

Por el contrario, puede objetarse a la medida a la vez que se promueve el uso de los distintos métodos que existen para evitar atropellos de animales (aquí se mencionan los que han recibido más atención).

Este caso nos muestra, por otra parte, que nuestras consideraciones acerca de qué discurso tener a veces necesitan tener en cuenta muchos aspectos distintos. Otras personas que defienden a los animales pueden considerar que esta medida es positiva debido a que ello permite poner de manifiesto lo terrible que es la situación de los animales en granjas y mataderos. Entiendo esta posición, aunque piense que las razones presentadas arriba tienen más peso.

3 comentarios sobre “Sobre el consumo como comida de animales atropellados

    1. Hola, Miguel.

      No existe ningun deber ético en no comer carne. La carne es un objeto, no un sujeto. El deber ético es respetar a sujetos, pues tenemos intereses (de los intereses se origina el deber del que inferimos el deber ético). No respetamos a los demás cuando les explotamos y agredimos (granjas y mataderos), o cuando pagamos a otros para que les agredan (comprar carne) o cuando lo fomentamos (ej: aceptar carne como regalo). Si no debemos comer carne es porque comer carne se considera una mala estrategia para avanzar hacia un mundo ético (vegano), como comenta Óscar en su artículo.

      Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s