Tomándonos en serio la consideración moral de los animales: más allá del especismo y el ecologismo

Este texto explica los argumentos sobre los que se basa la defensa de la consideración moral de los animales no humanos y el rechazo del especismo. Examina también el modo en la que esta se opone a las posiciones que tienen en cuenta solo los intereses de algunos seres sintientes (básicamente los seres humanos), o proponen que sean otras entidades (como las especies o los ecosistemas) las que sean protegidas en perjuicio de los individuos con la capacidad de sufrir y disfrutar. Explica por qué estas posiciones son formas de especismo. Plantea, asimismo, las consecuencias prácticas que se siguen de todo ello.

Tomándonos en serio la consideración moral de los animales: más allá del especismo y el ecologismo

Ha sido publicado en  Animales no humanos entre animales humanos, editado por Jimena Rodríguez Carreño, en Plaza y Valdés, Madrid, 2012, 191-226. Está también disponible en la página de este blog “Una introducción a la cuestión”.

El libro lo tenéis disponible para adquirirlo en esta página de la editorial. Contiene, además de este texto, otros trabajos de Txetxu Ausín, Jimena Rodríguez Carreño, Priscilla Cohn, Paula Casal, Pablo de Lora, Asunción Herrera, Montserrat Escartín, Walter Sánchez Suárez, Renzo Llorente, Antoni Defez, Lorenzo Peña y José María Pérez Monguió.

Para cualquier apunte sobre el texto o sobre la cuestión del especismo, además de dejar vuestros comentarios abajo, podéis contactar conmigo en Facebook.com/MasAllaDeLaEspecie o Academia.edu.

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14 thoughts on “Tomándonos en serio la consideración moral de los animales: más allá del especismo y el ecologismo

  1. Para todos aquellos interesados en adquirir el libro con un 10% de descuento, y podáis acercaros a la feria del libro de Madrid, lo tenéis a la venta en la caseta 212 de la editorial Plaza y Valdés

  2. Creo que es un compendio de tus textos básicos excelente.

    Me gustaría, si no te importa, comentar un par de cosas.

    En primer lugar, sobre el punto 6. POR QUÉ EL SUFRIMIENTO Y DISFRUTE DE LOS ANIMALES NO HUMANOS NO ES MENOR QUE EL QUE PUEDEN SENTIR LOS SERES HUMANOS
    En la frase: “Un animal atrapado que vaya a ser liberado pronto no puede comprender su situación, cree que su captura es definitiva, y, posiblemente, que lo que le espera es la muerte.” creo que sobra la última parte, la relacionada con la muerte. El sufrimiento por una captura indefinida ya es bastante malo de por si como para tener que incluir a la muerte en la ecuación. Pero es que además el concepto de muerte no es innato, hay que aprender que existe, hay que aprender que la podemos padecer y hay que aprender sus consecuencias. Y no sé hasta que punto la mayoría de animales no humanos serán capaces de las 3 cosas como para que lleguen a temer por ella. Con todo, creo que lo peor es que esto podría ser usado por argumentaciones especistas para refutar la argumentación basándose en una visión antropomorfista de la misma. Es cierto que una parte cuestionable no invalida el resto pero en estos temas mucha gente se agarra a un clavo ardiendo.

    Sobre el punto 11, LA CUESTIÓN DE LAS ACTUACIONES EN RELACIÓN A LOS ANIMALES QUE VIVEN EN LA NATURALEZA.
    Considero que es muy importante refutar la idea de la naturaleza como entidad idílica, sobre todo porque para la mayoría de la gente permitiría centrar la atención en los indiviudos más que en ella. Como sabemos, muchas organizaciones e incluso partidos políticos se han beneficiado de esta consideración por parte de la gente, lo que es un derroche de recursos en detrimento de las verdaderas víctimas, las vidas individuales de cada animal.
    Sin embargo, y aunque comparto que para ser coherentes con el antiespecismo deberíamos considerar todo lo que planteas, considero que, en la práctica, la difusión del intervencionismo con el fin de combatir el sufrimiento es contraproducente.
    Primero porque como tú mismo indicas, es una idea chocante, y creo que de momento sería mejor centrarse en que la gente viera la naturaleza tal y como es (que, por otro lado, en el corto texto que expones lo indicas muy bien).
    En segundo lugar porque cuanto nuestras ideas y consideraciones más se alejen de las comunes en la sociedad más difícil serán que calen en ella.
    Y tercero porque, mientras que el dejar de consumir productos de origen animal es algo muy sencillo de hacer (y siendo sencillo supone un esfuerzo enorme el que gente no concienciada lo entienda) y una forma rápida de eliminar sufrimiento, el intervenir en los ecosistemas -con garantías de éxito- es de una complejidad enorme. Es cierto que actualmente intervenimos, pero yo no considero el problema intervenir o no, sino el modo y sus consecuencias. Por otro lado, es cierto que el número de animales que sufren en la naturaleza es muy superior al que lo hacen por causas humanas, pero mientras que en el primer caso tenemos una solución para acabar con él, no la tenemos, ni remotamente, para el segundo. Confiar en el desarrollo de tecnología o avances en la ciencia que nos permitan realizarlo me parece ingenuo. Creo que estamos en el cénit de nuestra civilización, lo que nos ha permitido llegar a ella (el uso de energía y materiales baratos) antes o después (antes por los datos que existen) se escaseará y no solo significará que no podremos seguir avanzando, sino que, presumiblemente, originará conflictos y crisis de consecuencias tan imprevisibles como catastróficas. Ante este panorama podemos centrarnos en educar a la gente para que rechace el uso de animales, algo que aunque difícil es posible y que sería útil independientemente del camino que siguiera nuestra civilización, o destinar recursos para modificar la vida misma en la naturaleza, algo que para mí, por desgracia, es casi utópico y que podría no llegar a nada (y que, además, podría poner sobre la mesa ideas peligrosas como la de la extinción total de la vida).

    Gracias al que se haya leído mi argumentación, ha sido bastante larga, la verdad.

  3. Hola, Alberto.

    Tienes razón en que la idea de que debemos intervenir en los ecosistemas para reducir el sufrimiento puede resultar chocante a muchos. Por eso tenemos que analizar si vale la pena tratar el tema o no.

    Por desgracia, en la naturaleza predomina el sufrimiento. El sufrimiento que experimenta el total de los animales salvajes es muchísimo más superior al sufrimiento que experimentan los animales esclavizados por seres humanos en granjas. Esto se debe a que en la naturaleza hay un número de animales muy superior al de animales en granjas.

    Por ese motivo, pienso que toda estrategia antiespecista que no tenga por objetivo intervenir en algún momento en los ecosistemas es insuficiente, por quedarse a medias.

    No podemos saber con seguridad si la tecnología y la ciencia avanzarán lo suficiente como para intervenir en los ecosistemas de ese manera, pero que eso ocurra es una posibilidad en absoluto despreciable. Sin embargo, si la tecnología y la ciencia avanzan en esa línea, pero no hay un mayor apoyo a la idea de intervenir, dichas intervenciones no se realizarán, con las terribles consecuencias que dicha omisión supondría a lo largo de generaciones y generaciones de animales.

    No solamente eso, sino que si la tecnología y la ciencia avanzan, y existe la idea de que en la vida de los animales salvajes predomina la felicidad, es muy probable que se adopten medidas que, aun con buena voluntad, perjudican a un gran número de animales salvajes.

    En cualquier caso, pienso que esta cuestión es algo a tratar actualmente entre un público específico (defensores de los animales, filósofos, científicos, etc.), por lo cual no pienso que haya un problema importante de crear una imagen negativa de los activistas.

    Un saludo.

  4. Hola Daniel.

    Soy consciente de que en la naturaleza predomina el sufrimiento, que es mucho más elevado que en la explotación animal y que es ser consecuente con el antiespecismo considerarlo. De hecho lo he reflejado así en mi comentario.

    Lo que pienso es que, desde un punto de vista estratégico, no es útil destinar recursos a la idea de la intervención con garantías en la naturaleza. Y lo pienso en función de lo que he expuesto en el comentario anterior.

    No puedo ser optimista con respecto a la ciencia futura, nada me indica que lo sea sino todo lo contrario. Creo firmemente que la humanidad está abocada a un estilo de vida mucho más sencillo y de ámbito local. Quizás llegue en 20 años, quizás en 50, no creo que mucho más allá. Y creo que es con esa visión en mente con la que hay que trabajar, pensando en que cuando se tenga que tomar ese estilo de vida la gente esté lo suficientemente educada en valores morales como para que prescinda del uso de animales, porque en esas circunstancias habrá más motivos que los que hay hoy en día para su explotación.

    No es que sea catastrofista o pesimista. Al contrario, mi visión de las cosas se basa en gran parte en datos científicos. Quizás dentro de miles de años, si se desarrolla una civilización sostenible, sea posible llevar a cabo esta utopía. Pero no creo que en esta pueda ser, ni aunque consiguieramos convencer a la gente de su importancia.

  5. Hola Alberto y Daniel, ¡y gracias por vuestros comentarios.!

    Alberto, entiendo la primera objeción que planteas, relativa a la no posesión del concepto de “muerte” por parte de muchos animales no humanos. Al plantear este ejemplo asumí que se entendería que en él considero a aquellos animales que sí tienen una idea de qué es la muerte, y por tanto un miedo de esta. Pero al leer tu comentario comprendo que esto no queda claro. Así que gracias por tu apunte! Desgraciadamente ya no lo puedo cambiar en el artículo, pues ya está publicado, pero lo tendré en cuenta para el futuro, de manera que te lo agradezco!

    En cuanto a la segunda, veo que estás conforme con todo lo que indica el texto, y también con lo que indica Daniel, en relación a la gran magnitud del sufrimiento y muerte en la naturaleza, y al hecho de que sería deseable ayudar a los animales para evitar o eliminar en lo posible ese sufrimiento y muerte. Y también al hecho de que es positivo que estas ideas se tengan claras dentro del antiespecismo.

    Realmente, esas son las ideas principales que sobre el asunto trata el texto, de forma que creo que en lo esencial no hay un desacuerdo entre tu posición y lo que se dice explíticamente en el texto.

    Tu objeción surge cuando consideras dos cosas que presentas de forma unificada, si bien son distintas: (i) Por una parte, indicas que no se deberían emplear recursos a trabajar a favor de ayudar activamente a los animales en la naturaleza. (ii) Por otra, al leer sobre todo tu primer comentario da la impresión de que lo que pareces querer indicar es que quienes hacemos activismo antiespecista deberíamos difundir otras ideas en lugar de la de ayudar activamente a los animales en la naturaleza.

    Para clarificar las cosas, yo creo que en la medida en que estés hablando de lo segundo estoy relativamente de acuerdo. En el sentido siguiente. Creo que el activismo antiespecista, en el discurso que transmite a la sociedad no se debe centrar en esta cuestión (y creo que Daniel tampoco ha negado esto). El activismo antiespecista, a mi entender, se debe centrar en difundir el antiespecismo, (para lo cual poner de manifiesto algunas de las multitud de formas de explotación animal a bases humanas es algo que creo que funciona bien). Más aun, el artículo dice, de forma explícita, que incluso si nos preocupamos por los animales que sufren y mueren en la naturaleza, resulta necesario (o al menos de gran utilidad), para poder ayudar a esos animales, comenzar por cuestionar el especismo (lo cual como he dicho se puede hacer de manera general o apelando a la explotación de los animales a manos humanas). De manera que no estamos en desacuerdo aquí.

    Ahora bien, hay ciertos puntos en los que el activismo antiespecista SÍ puede y a mi entender DEBE difundir actuar activamente en la naturaleza para ayudar a los animales. ¿Cuándo? Básicamente, cuando estamos ante casos que pueden presentar nuestro mensaje con claridad y que no son muy controvertidos socialmente. Por ejemplo, apoyando intervenciones como estas, que a menudo presento como ejemplos:

    A pequeña escala:


    Asistiendo a un koala en un incendio.


    Rescatando a un canguro en unas inundaciones.

    http://www.dailymail.co.uk/news/article-2059502/Baby-elephant-mother-pulled-muddy-grave-conservation-workers-Zambia.html
    Ayudando a unos elefantes que se habían quedado atrapados, y que serían, de lo contrario, seguramente comidos por depredadores.

    http://www.puromundo.com/voluntariado,orfanato,elefantes,sri,lanka
    Orfanato de animales abandonados por sus familias

    A mayor escala:

    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15896404
    Vacunación general de la rabia en animales salvajes.

    http://www.achievement.org/autodoc/page/goo1int-3
    Vacunación de la poliomielitis a chimpancés y ayuda a los infectados por primatólogas.

    Estos ejemplos muestran varias formas en las que es perfectamente posible comenzar desde ya a ayudar a los animales que se encuentran en situación de necesidad en la naturaleza. Y hay múltiples más, desde enfermedades sufridas por muchísimos animales que podrían ser tratadas hasta situaciones en los que animales mueren de hambre o sed cuando se les podría proveer de sustento. Esto no es nada de otro mundo: todas estas cosas YA se hacen a día de hoy, solo que únicamente cuando interesa a los seres humanos (por ejemplo, se vacunan a los animales silvestres cuando sus enfermedades pueden contagiar a humanos o a animales domésticos, y se alimenta y da agua a animales en ciertos parques naturales para que no desaparezcan de tales parques). De manera que no hay que esperar a un futuro lejano para conseguir ya mejorar la vida de muchísimos animales.

    De hecho, hay organizaciones como Wildlife Victoria http://www.wildlifevictoria.org.au/ o WIRES que http://www.wires.org.au/ que actúan para rescatar animales silvestres en situación de necesidad no conforme a políticas conservacionistas, sino para salvar a los animales concretos, a los individuos en necesidad(incluso aunque a menudo no tengan las cosas nada claras y sus miembros puedan tener mezcladas ideas ecologistas con su preocupación por los animales).

    Hay, sin embargo, el riesgo de que entre quienes defienden a los animales se vea mal ayudar a los animales en la naturaleza (incluso cuando es posible hacerlo) y se mantenga una visión idílica de la naturaleza fuera del lugar. Esto puede tener consecuencias muy negativas para los animales no humanos, pues como resultado de ello se pueden defender toda una serie de políticas de carácter ecologista que sean nefastas para los animales. Por esto, es importante que estos temas sean presentados y aclarados entre quienes defienden el antiespecismo.

    Por último, hay que tener en cuenta lo siguiente, y con esto me fijo ahora en la primera de las cuestiones que planteas del dúo de ideas que comenté que presentas conjuntamente. Cuando se habla de emplear recursos hemos de tener en cuenta que no solamente existen los recursos de los activistas que trabajan en el antiespecismo (es por esto por lo que hay que distinguir las dos cuestiones que arriba indiqué que parecían ligadas en tu comentario). En la investigación científica se emplean considerables recursos. Y sucede que en biología, más en concreto en disciplinas como ecología de poblaciones o biología de la conservación se mantiene un enfoque totalmente especista-ecologista. El trabajo que se hace en estos campos va mayoritariamente en demérito de los animales, aunque, hay que apuntar, no siempre. Si avanza el debate que ya algunos académicos están planteando, y comience a darse un cambio de paradigma, la preocupación por los animales en la naturaleza crecerá (de hecho, es importante tener en cuenta que a día de hoy no es totalmente inexistente). Por ello es necesario que crezca la discusión sobre estos temas. Y no hay que hacer esto pensando solo en lo que pueda pasar a muy largo plazo, sino también en que en función del avance que vayan teniendo estas ideas en el plano de los valores que guían la investigación científica esta se dirigirá en un sentido más favorable a los animales no humanos.

    ¡Saludos y gracias de nuevo por vuestros comentarios!

  6. Cuando pienso en este tema siempre me vienen a la menta las causas que mayor mortandad y sufrimiento tienen, como la reproducción masiva (huevos especialmente) o el descontrol poblacional de especies herbívoras. Y es en puntos así a los que me refiero en mi argumentación, donde no veo que se pueda encontrar una solución por lo expuesto. Aunque, ciertamente, como comentas, sí se podrían destinar recursos en el campo científico.

    Acciones puntuales y que sí están a nuestro alcance, como las descritas por ti, son bienvenidas.

    Para mí lo más importante de todo tiene que ver en lo que concierne al ecologismo. Porque es un movimiento que goza de un fuerte apoyo social y un más fuerte aún apoyo económico. Y creo que el animalismo o el antiespecismo compiten en el mismo terreno. Y es necesario hacer ver a la sociedad las diferencias y valores morales de cada uno, con el fin de ir recogiendo el apoyo del primero. Es mi opinión, claro, y es algo que va más allá de las teorías éticas que aquí se pueden debatir.

    También es importante que los activistas entiendan lo que representa la naturaleza intrínsecamente, dado que es normal que muchos se declaren incluso ecologistas sin entender el conflicto que existe ni los fines que se persiguen.

    Todo esto no quita para que no se deba prestar atención a cómo la sociedad utiliza la naturaleza, especialmente en el uso de recursos.

  7. Hola:

    Pasaba por aquí para hacerte una pregunta, que me ha surgido luego de leer varios de tus textos esta semana (antes no tenia idea de tu existencia)

    Tu planteas que se puede hablar de especismo antropocéntrico, pero ¿sera valido hablar de antropocentrismo especista? es decir que priorice por los intereses de los humanos por fundamentos a favor de la especie humana?

    En uno de tus textos mencionas la posibilidad de hablar de antropocentrismo moral simple y combinado (al igual como se puede hablar de especismo simple y combinado) ¿Es así o te he interpretado erroneamente?

    Finalmente, ¿se podría hablar de antropocéntrismo especista simple (cuando el único criterio sea la especie) y combinado (cuando se adicionen otros criterios)?.

    Perdón si las preguntas son de un nivel muy básico, pero estoy recién comenzando a abrir los ojos ante estos temas y necesito hacerlo aclarando estos puntos en primer lugar.

    Te cuento además que para obligarme a aprender mucho más he tomado el enorme desafió de realizar mi tesis de Magíster en Bioética en relación al veganismo, (siendo un médico veterinario omnívoro, que hasta ahora nunca se había cuestionado seriamente ni su rol, ni su dieta)

    Espero tener el honor de poder citarte en dicha investigación y lograr una conclusión que logre orientar mejor mis pasos en adelante.

    Un abrazo y espero puedas contestar mis dudad (mira que me hice un blog solo para poder escribirte)

    Carlos Briones Reyes.
    Médico Veterinario. U. de Chile.
    Magíster (c) en Bioética U. de Chile.

  8. Hola Carlos, ¡gracias por tu comentario!

    Te respondo, para ello hay que ver algunas definiciones algo concretas y técnicas. Vamos por partes.

    El antropocentrismo es la posición que pone en el centro a los seres humanos. El antropocentrismo moral es la posición que consiste en dar prioridad a los intereses humanos sobre los intereses de los demás seres sintientes. El especismo es la discriminación de quienes no pertenecen a una cierta especie. Si esa especie es la especie humana, estamos ante una posición especista antropocéntrica.

    La pregunta es, ¿el antropocentrismo moral es especista? Ello depende de si el antropocentrismo está justificado o no. Si el antropocentrismo estuviese justificado, no sería una forma de discriminación, y por tanto no sería especista. Pero como el antropocentrismo no está justificado (eso es lo que defiendo en este texto), es una forma de discriminación, una forma de discriminación especista.

    Por ello, dado que todas las formas de antropocentrismo moral son especistas, el antropocentrismo especista es lo mismo que el especismo antropocéntrico. Hay formas de especismo no antropocéntricas, pero no hay formas de antropocentrismo moral no especistas.

    ¡Un saludo!

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